Geisha
De Sexualidad
Geisha (芸者) O Geigi (艺妓), con este nombre se conoce a las mujeres que se dedicaban al entretenimiento, artistas tradicionales japonesas. Normalmente eran educadas desde la infancia en diversos artes como la danza, la música clásica, o la narración, entre otras.
La concepción de Gheisa como dama de compañia o prostituta refinada, está muy extendida en occidente, sin embargo, esta concepción no se ciñe estrictamente a la naturaleza de las Gheisas niponas.
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Término
"Geisha", se pronuncia, es un nombre propio, y como todos los nombres japoneses, no existen variantes de la palabra en singular o en plural.
La palabra se compone de dos raices japonesas, kanji, 芸 (gei) que significa "arte" y 者(sha) que significa "persona" o "actor". La traducción más literal de la palabra "geisha" sería por tanto la de "artista".
Otro término utilizado en Japón es geiko, una palabra del dialecto KYOTO. Este término usa también comúnmente en la región, para distinguir a las geishas que practican las artes tradicionales niponas, de las prostitutas que han tomado el nombre y la indumentaria de las geishas.
Las geishas, que no se dedican a la actividad sexual, generalmente contaban con la ayuda de una asistente para facilitar el difícil proceso de vestirse; la vestimenta de una geisha se compone de varias capas de ropa interior y el kimono, y un obi (Banda de tela que se ciñe a la cintura). Las prostitutas, sin embargo, al tener que quitarse su obi varias veces al día, utilizaban otros menos complejos, atados en la parte delantera para facilitar su retirada y su nueva colocación.
Las aprendices de geishas se llaman maiko. Esta palabra proviene de los kanji, 舞 (mayo), que significa "baile" y 子 (ko), que significa "niño". Es la imagen tradicional de la maiko, con su maquillaje blanco, su kimono y su particular peinado, la que se ha convertido en el estereotipo de las "geishas" para los occidentales, en lugar de las verdaderas geishas.
Las geishas en Tokio generalmente no siguen el ritual del proceso de aprendizaje de las maiko.
El período de formación de una geisha, puede ser de seis meses a un año (mucho más corto que el de una maiko). La aspirante se denomina han'gyoku (半玉) o "media joya".
Etapas de formación
Tradicionalmente, las geishas comienzan su entrenamiento a una edad muy temprana. De hecho algunas niñas eran vendidas a casas de geishas ( "okiya"), esto era común entre las personas más pobres sin recursos. También las hijas de las geishas solían ser educadas como geishas, como sucesoras ( "atotori", que significa heredero).
Primera etapa shikomi
La primera etapa de la capacitación se llama shikomi. Cuando una niña llega a la okiya, es puesta a trabajar como empleada doméstica, haciendo todo aquello que se le ordene. El trabajo normalmente era duro, con la intención modelar y fortalecer el caracter de las niñas.
Las más jóvenes de la casa tenían que esperar hasta altas horas de la madrugada a que regresaran las de sus citas y compromisos.
Durante esta etapa de capacitación, la joven acudía a clases en el hanamachi (la escuela de geishas). Actualmente, esta etapa de formación todavía existe, allí se enseña a las jóvenes el dialecto tradicional, las costumbres y tradiciones, y la vestimenta de la "karyūkai."
Una vez que se dominaban las artes propias de una geisha, se aprobaba una prueba final, y un difícil examen de danza, eran ascendidas a la segunda etapa de formación: minarai.
Segunda etapa minarai
En esta segunda etapa eran relevadas de sus tareas domésticas. En esta etapa se centraban más en la formación sobre el terreno real, asistiendo a banquetes y fiestas en el que los clientes eran atendidos por geishas, aunque las aprendizas solo observaban y no participan hasta llegar a un nivel avanzado.
Una minarai podía asistir a las fiestas que atendiera su onee - San ( "onee - San", que significa "hermana mayor", y es la Minarai superior).
Normalmente también, trabajaban en estrecha colaboración con una casa de té (llamada "minarai - jaya"), para aprender de la "oka - San" (titular de la casa de té). Estas técnicas no se enseñan en la escuela, así como tampoco la adquisición de habilidades como la conversación, que solo puden ser adquiridas a través de la práctica. Esta etapa sólo dura alrededor de un mes más o menos.
Tercera etapa maiko
Después de un breve período de tiempo, comenzaba la tercera (y la más famosa) etapa de formación, llamada maiko.
Las maiko son aprendices de geishas, esta última fase puede durar años. Las maiko aprenden de sus geishas mentoras y las siguen en todos sus compromisos. Esta relación es muy importante. La onee - San enseña a su maiko todo lo que concierne al trabajo en el hanamachi, su enseñanza es vital. Ella le enseñará las formas correctas de servir el té, el juego del shamisen, los bailes, la conversación, etc.
La onee - San ayuda incluso a buscar el nombre nuevo con el que la maiko entrará a la vida profesional de kanji, también los símbolos relacionados con su propio nombre.
Las geishas parecen mujeres propensas al "coqueteo", pero realmente son recatadas e inocentes.
Después de un período corto de unos seis meses (en Tokio) o hasta cinco años (en Kyoto), la maiko es ascendida al nivel de auténtica geishas, en ese momento empiezan a cobrar el precio completo de las horas que dedican al trabajo. La Geisha permanecer como tal, hasta que se jubila.
La Geisha moderna
Las geishas modernas siguen viviendo en las casas tradicionales de geishas llamadas okiya, en zonas llamados hanamachi (花街 "flor ciudades"), sobre todo durante su aprendizaje.
Las mujeres jóvenes que desean convertirse en geishas, ahora más a menudo, comienzan su entrenamiento después de completar la escuela secundaria, después de la universidad, o incluso al inicio de sus carreras profesionales siendo ya adultas.
Las Geishas aún estudian los instrumentos tradicionales como el shamisen, shakuhachi (flautas de bambú) y los tambores, así como a las canciones tradicionales, la danza tradicional japonesa, la ceremonia del té, la literatura y la poesía nipona.
Observando a otras geishas, y con la asistencia de la encargada de la casa de geishas, las aprendices, adquieren experiencia en las tradiciones que rodean el arte de la geisha, el uso de kimonos, y el trato con los clientes.
Kyoto es considerado por muchos el lugar donde la tradición de las geishas es más fuerte hoy en día, incluyendo Gion Kobu. Las geishas en estos distritos son conocidas como geiko.
En el Japón moderno, las geishas y las maiko son raramente vistas fuera de las hanamachi (花街 "flor ciudades").
En la década de 1920 había más de 80.000 geishas en Japón, pero hoy en día hay muchos menos. El número exacto se desconoce, se calcula que es de 1.000 a 2.000, la mayoría en la ciudad turística de Atami. Normalmente lo que suelen verse son mujeres niponas pagadas por turistas que se visten (se "disfrazan" más bien) como una maiko.
Una economía deprimida, la disminución en el interés de las artes tradicionales, y el interés por ser entretenido por geishas, han contribuido a la disminución de ésta antigua tradición.
Las geisha suelen ser contratados para asistir a fiestas y encuentros, tradicionalmente en casas de té (茶屋, ochaya) o en los restaurantes tradicionales japoneses (ryōtei).
Los honorarios, se miden por el tiempo que emplea un palo de incienso en quemarse, y se llama senkōdai (線香代, "vara de incienso de pago") o gyokudai (玉代"joya de pago"). En Kyoto, los términos "ohana" (お花) y "hanadai" (花代), que significa "flor honorarios", son las más conocidas.
La Geisha y la prostitución
Sigue existiendo cierta confusión, incluso dentro de Japón, sobre la naturaleza de la profesión de las geishas.
La Geisha suele representarse dentro de la cultura occidental popular como prostitutas de lujo. Sin embargo como ya hemos visto las geishas son más bien animadoras, su propósito es el de entretener a sus clientes, ya sea recitando versos, tocando instrumentos musicales, o mediante la conversación. Dentro del cometido de la Geisha puede producirse el flirteo o el coqueteo con los hombres, así como juegos de insinuaciones, sin embargo, los clientes saben que no pueden esperar nada más allá.
Este tipo de relación social es característicamente japonés, ya que según la mentalidad del hombre japonés, encuentran cierta diversión simplemente en la ilusión o fantasía de lo que puede ser pero nunca será.
Las geishas a veces se han confundido con una tradicional clase alta de cortesanas llamadas oiran, que al igual que las geishas, utilizan un peinado similar y maquillaje blanco. Una forma sencilla de distinguir entre las dos es que las oiran, así como las prostitutas, atan su obi en la parte delantera del kimono. La Geisha tradicional sin embargo, anuda su obi en la parte de atrás.
Durante el periodo Edo, la prostitución es legal y las prostitutas, como las oiran están autorizadas por el gobierno.
Por el contrario, las geishas tenían estrictamente prohibido la prostitución, y estaba oficialmente prohibido tener relaciones sexuales con sus clientes.
Las relaciones personales y los danna
Normalmente se esperaba que la Geisha fuera una mujer soltera, sin pareja y aquellas que optaban por casarse debían retirarse de la profesión.
Era habitual que la geisha se estableciera de cierto modo y tuviera un danna o cliente habitual. Éste danna normalmente era un hombre rico, a veces casado, que tenía los medios económicos necesarios para apoyar los multiples gastos relacionados la formación y estilo de vida de la geisha. En la actualidad ésta práctica se ha ido perdiendo.
La geisha y su danna pueden o no mantener una relación amorosa, pueden mantener relaciones sexuales, pero nunca son vistas como una recompensa por la ayuda financiera que recibe la geisha.
Las normas y los valores tradicionales dentro de este tipo de relación están muy intrincados, pero no son entendidos, incluso por muchos japoneses.
Si bien es cierto que una geisha es libre de tener relaciones sexuales con un hombre que conoce a través de su trabajo, estas relaciones son cuidadosamente elegidas y es poco probable que sean ocasionales. Las hanamachi tienden a ser lugares muy sólidos dentro de la comunidad japonesa donde la reputación de la geisha no es tomada a la ligera.
Aspecto
Maquillaje
Hoy en día, el tradicional maquillaje de las aprendices de geisha es una de sus características más famosa y de éstas. Aunque las maiko sólo se pintan la cara blanca en ocusiones especiales y fiestas.
El maquillaje tradicional de una aprendiz de geisha, se caracteriza por una gruesa base de pintura blanca sobre la que destaca el lápiz de labios rojo y algunos acentos negros alrededor de los ojos y las cejas.
Originalmente la máscara blanca de base se hacía con plomo, pero después de descubrir que esta pintura envenenaba la piel y causaba terribles problemas de espalda, fue sustituido por el arroz en polvo.
La aplicación del maquillaje es difícil de perfeccionar y es un proceso que toma su tiempo. El maquillaje se aplica antes de vestirse para evitar manchar los kimonos.
En primer lugar, se aplica una sustancia de aceite o cera, llamada bintsuke - abura sobre la piel. A continuación, se aplica un polvo blanco que se mezcla con agua haciendo una pasta que se extiende con un pincel de bambú. El maquillaje blanco cubre la cara, el cuello y el pecho, con dos o tres zonas sin maquillar (formando una "W" o "V", la forma tradicional suele ser una "W") normalmente en la nuca, para acentuar esta zona, considerada tradicionalmente como erótica, dejando una línea de piel desnuda alrededor de línea del nacimiento del pelo, que crea la ilusión de una máscara.
Tradicionalmente para pintar los ojos y las cejas se utilizaba carbón, pero hoy en día se utilizan cosméticos modernos. Una maiko se aplica también color rojo alrededor de los ojos.
Los labios se pintan con un pequeño cepillo. Le aplican agua con azúcar por encima para dar brillo a los labios.
Durante los tres primeros años, una maiko usa este pesado maquillaje casi constantemente. Durante su iniciación la maiko es ayudada a maquillarse, ya sea por su onee - San o "hermana mayor" o por la okaa - San o "madre" de su casa de geishas. Después, ella misma es capaz de aplicarse el maquillaje sola.
Después de que una maiko ha estado trabajando durante tres años, cambia su maquillaje a un estilo más moderado. La razón es que al madurar, el estilo sencillo, muestra su propia belleza natural. Para ocasiones formales, las geishas maduras se aplican el maquillaje blanco.
Vestimenta
Una geisha siempre lleva su peculiar kimono. Normalmente las geishas llevan kimonos muy coloridos con extravagantes obis. Las geishas mayores utilizan colores y formas más sutiles y sencillos.
Un signo de prosperidad para una okiya, es que sus geishas no lleven un kimono más de una vez, lo que significa que las okiyas con un mayor estatus económico tienen "almacenes" donde se guardan los kimonos que se intercambian entre las geishas.
El color, el modelo y el estilo de los kimonos también depende de la temporada y el tipo de reuniones a las que asisten. En invierno, suelen usar "abrigos" de tres cuartos de longitud bordados con seda pintada a mano. Los revestimientos de los kimonos se usan durante las temporadas de frío, y los kimonos sin revestimiento durante el verano.
Un kimono puede tardar de 2 a 3 años en completarse, debido a la complejidad de la pintura y el bordado manual de éstos.
Una maiko se viste normalmente de rojo y estampados en blanco .
Como calzado, se utilizan sandalias con suela de madera, llamadas Zori y solo llevan tabi (calcetines) en interiores.
En climas fríos las geishas utilizan zuecos de madera, llamados Geta. Las Maiko llevan altísimos zuecos negros llamados Okobo.
Peinado
El tipo de peinado que lucen las geishas ha variado a través de los años. En el pasado, era común para las mujeres usar el cabello suelto en algunos periodos, pero recogido en otros. Durante el siglo XVII, las mujeres comenzaron recogerse de nuevo el pelo, y es durante este tiempo que el peinado tradicional shimada se instauró entre las geishas.
Hay cuatro tipos principales de la shimada: la de taka shimada, un peinado elevado normalmente usado por mujeres jóvenes, solteras; la tsubushi shimada, más aplanado generalmente utilizados por las mujeres de más edad; la uiwata, un peinado que se elabora con un trozo de algodón de color crepé, y un estilo que se asemeja a un melocotón dividido por la mitad y que se usa sólo por la maiko.
Estos peinados se elaboran y decoran con distintas horquillas y ganchos (kanzashi). En el siglo XVII y después de la Restauración del período Meiji, se usaron peinetas grandes y visibles, mostrando peinados más ornamentados para las mujeres de clase alta. Tras la Restauración Meiji y en la era moderna, se usaron ornamentos más pequeños y menos recargados.
Las geishas aprendieron a dormir apoyando el cuello sobre unos reposaderos pequeños (takamakura), en lugar de almohadas, para de esta forma mantener su peinado perfecto. Para reforzar este hábito, sus mentores colocaban arroz alrededor de la base de apoyo. Si las geishas vovían la cabeza lateralmente mientras dormía, el arroz se pegaba al pelo y a la cara y tenían que volver a peinarse. Normalmente mantenían el peinado durante una semana aproximadamente.
Muchas Geishas modernas usan pelucas en su vida profesional, mientras que las Maiko suelen utilizar su pelo natural. Sin embargo, unas u otras deben ser periódicamente atendidas por artesanos en peluquería tradicional altamente calificados. Así, la peluquería tradicional es un "arte de morir lentamente".
Las geishas y su fenómeno cultural
El creciente interés por la apariencia exótica de las geishas, ha creado varios fenómenos culturales tanto en Japón y como en occidente.
Tras la gran popularidad alcanzada por la novela y película Memorias de una geisha (muy por debajo en realismo del libro Vida de una geisha, autobiografía de la geisha Mineko Igasaki) inspiró líneas de maquillaje y tendencias estilistas en occidente.
"Una Geisha no es una prostituta, sino una artista...
Una Geisha es capaz de encantar a un hombre y detenerlo solo con una mirada..."
En 1999, la cantante estadounidense Madonna apareció en el video musical de "Nothing Really Matters" en una vestimenta inspirada en el de las geishas con un maquillaje blanco.








