Psicoanálisis

De Sexualidad

[editar] Freud

En el contexto histórico de la sociedad victoriana y el auge de la modernidad mecanicista, la sexualidad había sido confinada a la privacidad de los dormitorios y los burdeles. Así como el romanticismo nacía casi como una protesta ante la fría racionalidad del siglo XIX, el psicoanálisis nació a partir de lo que la ciencia médica no podía explicar: la histeria, que en ese momento se convertía en epidemia.

Fue Sigmund Freud, entre otros, pero de una manera original y rigurosa, el que sostuvo que la gran neurosis que aquejaba a su época encontraba su mecanismo en la represión de la sexualidad.

Pero la praxis misma que Freud inventó, que consitía en descifrar el significado disfrazado de los síntomas, lo llevó a postular la existencia de una energía -la líbido-, de naturaleza sexual,que era el profundo resorte de toda actividad humana (y he aquí la novedad, que le valió la acusación de "pansexualismo").

Otro aporte central lo constituye la introducción y el desarrollo del concepto de sexualidad infantil, en términos de "perversión polimorfa": si se considera que el fin de la sexualidad es el coito, los niños sólo podrían ser perversos (esta idea de perversión ya estaba en Kraft-ebbing y antes).

[editar] Lacan

Jacques Lacan, notando ciertos impasses a los que había llegado el psicoanálisis después de Freud, proclamó el "retorno a Freud", al descubrimiento freudiano.

A lo largo de toda su obra, Lacan define y sistematiza conceptos tales como "fantasía" (fantasme), "goce", y "deseo". Estos elementos serían cruciales en la constitución de la subjetividad, es decir que en esto Lacan sigue a Freud: la sexualidad estructura al sujeto (que es un "sujeto hablante", ya que la obra de Lacan es contemporánea al estructuralismo).

Sin embargo, al final de su obra, Lacan formula una y otra vez el aforismo: "No hay relación sexual". Esto debe entenderse, para empezar, en el sentido de que la sexualidad está en todas partes precisamente porque no hay nada que represente acabadamente la sexualidad para el sujeto humano. Lacan postula que el deseo es siempre insatisfecho y que en esa insatisfacción está su propio motor. Sin embargo, hay algo que resiste entrar en esta dialéctica del deseo (hegeliana, por cierto), y que Lacan descubre: se trata del objeto, y de la dimensión del goce que aparece entonces como más allá del deseo, más allá del principio del placer. De esta forma, Lacan habla de un real imposible de simbolizar -lo sexual-, y de lo cual existen no obstante muchas "versiones", o sea, "per-versiones", que sólo son posibles en el campo del lenguaje, es decir, en la especie humana.

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