Sexualidad en los Griegos y Romanos

De Sexualidad

En la historia de la sexualidad, encontramos tras las civilizaciones egipcia y babilónica, la aparición de otras sociedades, las más relevantes fueron la Romana y la Griega. Ambas vivían y contemplaban la sexualidad de modos diferentes.

Contenido

Roma

El Imperio Romano atravesó por distintas etapas tanto en su desarrollo como en su decadencia. En cada una de ellas y por distintos motivos e influencias podemos identificar distintos acercamientos y modos de entender y vivir la sexualidad.

Primera etapa del Imperio Romano

Familia Patriarcal

Tanto la religión como la familia ocupaban un lugar prominente dentro de la sociedad. Ambas instituciones (religiosa y familiar) eran respetadas y admiradas como valores que salvaguardar dentro de la vida cotidiana de los ciudadanos romanos.

El modelo de familia en Roma era el patriarcal.

La mujer

Dentro del modelo de familia patriarcal, la mujer romana ocupaba un lugar insignificante, casi nulo.

Antes de casarse la mujer era “esclava” en el hogar paterno, y tras el matrimonio (decidido por los padres previamente), pasaba a someterse al marido.

Su cometido se limitaba a cuidar de la casa, procrear, criar a los hijos y complacer sexualmente a su marido.

Segunda etapa del Imperio Romano

Desintegración del modelo de familia

La extensión del Imperio Romano supuso un duro golpe a la familia como institución, ya que las guerras fueron causa de la desintegración de numerosas familias.

Sexualidad fuera del marco de la familia

Este hecho promovió una mayor búsqueda de la sexualidad fuera del marco del matrimonio y la familia.

Última etapa del Imperio Romano

En la decadencia del Imperio Romano, comenzó a reinar el caos familiar y sexual, caracterizado por excesos sexuales, desenfreno, adulterio y prostitución.

Frente a este despertar sexual, se inicia un movimiento contrario que promueve la abstinencia sexual y valores como la virginidad y el sexo sólo dentro del matrimonio.

Prostitución

En este momento histórico de decadencia en Roma, comienzan a proliferar los burdeles donde se podía obtener compañía de las prostitutas que no sólo ofrecían placer sexual sino que se ofrecían como oyentes e interlocutoras de los hombres a los que les gustaba charlar de filosofía.

Adulterio

Las infidelidades y el adulterio pasaron a ser prácticas sexuales comunes y cotidianas, hasta tal punto que los divorcios se consideraban como un trámite más dentro de la vida diaria en Roma.

Homosexualidad

La homosexualidad entre hombres no estaba mal vista.

Incluso habían proverbios que aludían a este hecho: “ los jóvenes procuraban un placer tranquilo que no trastornaba el espíritu, mientras que la pasión por una mujer sumía al hombre libre en una dolorosa esclavitud” (P. Ariès y G. Duby).

Abstinencia sexual y virginidad

Como reacción contraria a esta promiscuidad sexual, aparece una corriente filosófica proveniente del estoicismo y el neoplatonismo, que ensalza una nueva espiritualidad que afecta a la vida sexual de las personas.

Se reconoce la práctica amorosa en el marco del matrimonio, animando a los jóvenes a llegar vírgenes al matrimonio.

Marco Aurelio (emperador y filósofo) afirmó no haber intimado sexualmente con ninguno de sus esclavos (tanto hombres como mujeres) además de: “…haber salvaguardado la flor de su juventud, no haber ejercitado velozmente su virilidad e incluso haber retrasado precozmente su virilidad…”.

Dentro de esta corriente que se difundió a lo largo del s. II, los médicos aconsejaban, el ejercicio físico (la gimnasia), así como la lectura, el estudio de la filosofía, y el abstenerse de la masturbación, ya que aunque no reconocía que fuese nocivo para la salud, consideraban que provocaba un desarrollo sexual demasiado precoz.

Grecia

Griegos y latinos conocían la importancia de desarrollar una sexualidad plena; buscaban, por lo tanto, cumplir el ideal de la vida sexual. Educaban a sus niños en el conocimiento de las funciones sexuales. Procuraban exaltar el erotismo.

La sexualidad en la mitología griega

La mitología Griega está plagada relatos sexuales entre los cuales se cuentan historias de infidelidades terribles entre dioses, semidioses, héroes, etc. Este hecho, ayuda a explicar la aceptación de tales prácticas en la sociedad, ya que si sus modelos a imitar (que eran los dioses) podían ser infieles y tener sexo con mucha gente, éste tipo de práctica por tanto debería ser algo normal para el resto de mortales. Un claro ejemplo es el caso del personaje mitológico por antonomasia, Zeus, el dios mayor, el cual, según los relatos, tuvo un sin número de aventuras con otras mujeres siéndole infiel a Era.

La virginidad

Algunos datos interesantes a tener en cuenta para entender mejor la sexualidad en la antigua Grecia, es que los Griegos hacían un culto a la virginidad, representada por la diosa Artemisa, que era una diosa virgen.

Frente a la práctica de la Prostitución sagrada, procedente de Babilonia, Menfis, Jerusalén y Sumeria se encuentra, por contraste el Culto a la Virginidad, también nacido de Oriente. Según esta creencia, la pérdida de la virginidad era vista como una forma latente de muerte, de aquí surge la leyenda de Artemis, la diosa virgen. Esto no impidió, no obstante, que dicha divinidad de la Castidad Artemisa se casara con Endimión y fruto de esta unión salieron cincuenta hijas, estas formaban el séquito de su madre, todas eran castas y si se casaban tenían que abandonar la secta para siempre, además según cuenta la leyenda, todas las jóvenes que deseaban acompañarla debían hacer voto de castidad. Sus sacerdotisas eran todas vírgenes y cuando se casaban debían abandonar la Orden sagrada.

La virginidad era para las mujeres como un tesoro, y la pérdida de ésta era como sellar una muerte lenta.

La homosexualidad en Grecia

Es un dato popularmente conocido que la homosexualidad tanto femenina como masculina era aceptada en Grecia, de hecho, grandes personajes de la época eran homosexuales declarados, sin que ello afectara a su status social o su prestigio.

En la cultura Griega, la belleza era una símbolo de adoración y admiración por lo tanto admirar la belleza de una persona joven ya sea hombre o mujer, era algo artístico y sublime.

El prototipo de belleza era el masculino, el cuerpo del hombre era símbolo de perfección y admiración, por tanto el amor y el sexo entre dos hombres era algo sublime. El sexo entre hombre-mujer era algo más encaminado a la procreación.

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